Aprende a marcharte...

El tiempo no regresa y nosotros cambiamos tanto a través de él, que quizás un día solo despertamos y miramos atrás con la nostalgia de no haber hecho lo más conveniente para nosotros, de habernos enganchado en cosas que no tenían sentido, de haberle dedicado lo mejor de nosotros a quien nunca nos correspondió o sencillamente no supo hacerlo.
¿Cuál es la idea? Que hagamos la menor cantidad de cosas que nos llamen al pasado reclamándonos y haciéndonos sentir culpables y eso solo lo logramos cuando procuramos que nuestros momentos, cada uno de ellos tenga un significado, cuando le imprimimos pasión a lo que hacemos, cuando adoptamos en nuestras vidas a aquellos que nos quieren en la de ellos y cuando aprendemos, sin consumirnos, de nuestros errores y procuramos no tener que pasar por la misma lección más de una vez.
Aprende a marcharte si lo que quieres en tu vida no lo puedes obtener en ese sitio. A veces duele, pero te aseguro que más dolerá sembrar un jardín completo en donde no va a ser cuidado, regado, ni valorado.
Sara Espejo

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Aura Sanchez