Buscando la Iluminación

Buscando la realización
Todo el mundo está buscando su "verdadero ser" ― pero casi siempre, esta búsqueda no se reconoce como lo que realmente es y es más bien sólo vagamente comprendida como un anhelo o deseo de algún tipo de perfeccionamiento o realización. Este anhelo y deseo por lo general se dirige hacia el exterior, en el contenido del mundo. Se convierte en la búsqueda de estatus, aprobación, amor, familia, logro, posesiones, fama, poder, y así sucesivamente.

Tarde o temprano, casi todo lo que valoramos y apreciamos que está fuera de nosotros ―nuestras relaciones, logros, posesiones, etc.― serán eliminados de nuestra vida de alguna manera u otra, con el paso del tiempo. Y lo que no se elimina directamente de nuestra vida con el tiempo al menos cambiará eventualmente de forma.

Cuando las cosas desaparecen de nuestra vida o cambian de forma, sufrimos en proporción a nuestra resistencia a que estas cosas salgan de nuestra vida o cambien de forma.

Con nuestro posterior sufrimiento, cometemos acciones hostiles, ya sea hacia los demás o hacia nosotros mismos. Estas acciones pueden ir desde las más brutas (crímenes o delitos graves) a las extremadamente sutiles (depresión leve o pérdida de pasión por la vida, o el descontento general con las cosas).
Lo que se propone aquí es que esta tendencia condicionada de buscar la realización fuera de nosotros mismos se basa directamente en la existencia del falso yo o ego. El proceso de la iluminación es aquel de aprender a ver directamente la naturaleza artificial de este ego. Pero para hacer eso, tenemos que ser muy honestos con nosotros mismos. No podemos ver la naturaleza ilusoria de este ego ―y sus deseos y apegos a las cosas del mundo― sin antes conocer profundamente a este ego. Así que el primer paso es siempre el de mirarse honestamente en el espejo, y aprender a reconocer nuestros patrones limitadores. Haciendo esto, nos permite comenzar a ver el carácter puramente artificial del ego. Esto a su vez conduce a la posibilidad de desarrollar una pasión por la verdad, el hambre por nuestra verdadera naturaleza, por la única cosa en la existencia que es realmente fiable.

Fuente: Advaita Vision

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Aura Sanchez